Prevención mediante vigilancia activa
Además de las revisiones rutinarias, es vital prestar atención a cambios inusuales, tales como alteraciones en la menstruación, secreciones atípicas o molestias durante la actividad sexual, las cuales a veces se confunden con enfermedades de transmisión sexual. La consulta ginecológica periódica actúa como la primera línea de defensa, permitiendo al especialista monitorear factores de riesgo que incluyen desde la etapa de planificación familiar hasta la transición hacia la menopausia.